Logran teletransportar partículas de luz

Escrito el 19 Agosto, 2004 – 15:00 | por storm | 804 lecturas

Lo hicieron con fibras ópticas dispuestas en caños bajo el río Danubio y, por aire, con microondas. Esto permitirá en el futuro fabricar supercomputadoras y revolucionar las comunicaciones.

Desde el invento de la rueda, los seres humanos han tratado de mejorar sus medios de transporte. Incluso, se ha pensado en la idea de aparecer en otro lugar sin moverse demasiado. Con tan sólo desmaterializarse en un punto y reconstruirse en otro. Hasta ahora esa idea está lejos de lograrse, pero al menos ya se pudo realizar teletransportación o —como dicen los científicos— teleportación de partículas de luz a 600 metros de distancia.

El resultado se consiguió en Austria. El escenario fue el río Danubio, a la altura de la ciudad de Viena. Significó que la humanidad ya cuenta con capacidad tecnológica para practicar teleportación a grandes distancias y con eficiencia. Por fuera del laboratorio de los científicos.

Con varios años de estudios por detrás, el experimento —que se difunde hoy en la revista especializada Nature— fue desarrollado por un grupo de 7 investigadores del Instituto de Física Experimental de la Universidad de Viena. Uno de los líderes del equipo es Anton Zeilinger, a quien llaman “Mr. Beam” (un apodo que juega con el nombre del protagonista de la comedia británica Mr. Bean y con la palabra ‘rayo’ en inglés).

Cuando los científicos hablan de teleportación, se refieren a la transferencia de propiedades claves de una partícula a otra sin un vínculo físico. Una de las posibles aplicaciones de estos estudios es el desarrollo de computadoras más rápidas o de mejores redes de comunicación.

Hasta el momento, la teleportación se había logrado dentro de las paredes de los laboratorios. Pero Zeilinger usó una red de fibra óptica de 600 metros tendida en un túnel, que va por debajo de las márgenes del río Danubio. Esto implicó someter la prueba a cambios de temperatura y otros factores ambientales.

Además, por encima del río, se estableció un canal clásico de microondas con un modulador electro—óptico rápido. Por esta vía, se logró transferir propiedades de las partículas de luz (fotones) entre dos laboratorios, que llamaron Alice y Bob, ubicados en cada margen del río.

“El objetivo de la teleportación era lograr que en la orilla derecha del Danubio apareciera un objeto idéntico, preparado en el mismo estado que aquel que estaba en la orilla izquierda”, explicó a Clarín Juan Pablo Paz, del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.

Según el especialista argentino, los austríacos primero “necesitaron ‘transportar materia’ (esto a veces se omite y entonces la teleportación parece magia)”. Para hacerlo, se deben generar un par de fotones en un estado especial: el estado entrelazado. Uno de los miembros del par va a parar a la orilla izquierda del río Danubio y el otro a la orilla contraria.

El segundo paso consistió en tomar el fotón que se quería teleportar para juntarlo con el que quedó en la orilla izquierda, para después medir una cierta propiedad de esos dos fotones. Esa propiedad puede tomar cuatro valores diferentes. El resultado de esa medición se manda por el canal de microondas hasta el laboratorio en la margen derecha del río.

Según detalló Paz, el tercer paso se realizó en el laboratorio de la margen derecha y consistió en tomar el fotón (que formaba parte del par entrelazado) y aplicarle una cierta operación predeterminada, que depende del resultado de la medición realizada en la margen izquierda.

“La ‘magia’ de la teleportación es que al final de este procedimiento, el fotón que está en la margen derecha del río siempre termina en el mismo estado en que se encontraba el fotón que había en la margen izquierda. Esta es la idea”, dijo Paz.

Para el físico, investigador del Conicet y del Laboratorio Los Alamos de los Estados Unidos, el trabajo de los austríacos es un avance en tanto por primera vez “se logró mandar la información sobre el resultado del experimento realizado en la margen izquierda antes de que llegue el fotón a la derecha. Y por primera vez pueden hacer las cosas lo suficientemente rápido. En el trabajo, hay avances tecnológicos interesantes pero para mi gusto son detalles un poco menores”.

“Nos interesaba saber si podíamos hacerlo fuera del laboratorio, en el ambiente de las comunicaciones de fibra óptica”, afirmó uno de los coautores Rupert Ursin. Estimó que haberlo logrado “es muy importante si se está hablando de invertir dinero en comunicación cuántica”.

fuente: Clarín.

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