Almacenamiento portátil (segunda parte)

Escrito el 24 Junio, 2003 – 8:00 | por storm | 828 lecturas

Aqui esta la segunda parte del articulo sobre ‘Almacenamiento Portátil’.
Dispositivos magneto-ópticos

Este tipo de unidad, como su nombre lo indica, utiliza para la grabación y la lectura tanto procesos magnéticos como ópticos. Emplea un láser para leer los datos del disco, pero requiere un campo magnético adicional para escribirlos.

En la grabación se emplea un láser para aplicar calor a una región específica del disco. Una vez alcanzada una temperatura especial, llamada “punto Curie”, el campo magnético generado por el cabezal de escritura cambia las partículas magnéticas de orientación. Luego, esta polarización es detectada por el láser de lectura para conseguir la información digital final.

Discos duros removibles

Los discos duros removibles utilizan tecnología magnética derivada de los discos duros convencionales. Esto les permite conservar un rendimiento y una capacidad cercanos a los de los discos duros fijos.

Las unidades de este tipo generalmente están disponibles para conexión externa (aunque a través de interfaz SCSI o IDE), y los discos vienen en forma de cartuchos rígidos.

Entre las marcas más reconocidas se encontraba Iomega, gracias a su unidad Jaz, que en el pasado tuvo mucho éxito pero actualmente ha dejado de fabricarse debido a que su capacidad se había limitado a 2 GB. En su reemplazo, la compañía lanzó el sistema Peerless, con cartuchos de 10 y 20 GB, pero pronto fue discontinuado por su falta de éxito.

Castlewood ORB

Cuando SyQuest, la compañía creadora de los discos SparQ fue adquirida por Iomega, algunos de sus empleados formaron Castlewood, que impulsa la tecnología ORB.
Esencialmente, un cartucho ORB es un disco duro encapsulado en una armazón de plástico. Cada cartucho ORB puede tener una capacidad de 2,2 GB o 5,7 GB; estos últimos son soportados por las lectoras más nuevas.

Las ventajas de esta tecnología se dan principalmente en el área del desempeño y de la capacidad. Al usar mecánica interna de discos duros, su velocidad es asombrosa, y se puede borrar y escribir cuantas veces se quiera. También son fáciles de usar, ya que no requieren el empleo de ningún software especial. El único problema es el alto costo de cada cartucho ORB.

CD-RW y DVD+RW

Si se pretende tener la posibilidad de compartir los datos con cualquiera y en cualquier lugar, sin duda nos convendrá grabar nuestra información en discos CD-R. Hoy en día, todas las grabadoras de CDs también ofrecen la posibilidad de grabar discos regrabables CD-RW, lo que aumenta la versatilidad de este sistema.

Si lo que les interesa es almacenar datos en una unidad portátil, el CD-R/RW también les resultará conveniente, dado que existen muchas unidades portátiles de alta velocidad que son compatibles con las interfaces USB 1.1 y USB 2.0. El precio de los discos vírgenes es otro punto a favor de esta tecnología, mientras que el límite práctico de 700 MB de almacenamiento es su principal problema.

La solución al problema de la escasa capacidad puede encontrarse por el lado del DVD. En estos días, la tecnología más prometedora parece ser DVD+RW, que ofrece alta compatibilidad y recientemente ha recibido el apoyo de Microsoft. No obstante, la tecnología rival, llamada DVD-RW, también constituye una buena opción si se consigue a buen precio.

Una grabadora DVD puede almacenar hasta 4,7 GB de datos por disco (esto puede variar ligeramente de acuerdo con la tecnología de nuestra unidad) y se presenta como una opción imbatible para archivar datos, debido al relativo bajo costo de los insumos.

Lamentablemente, el DVD grabable, en cualquiera de sus formas, todavía no ha alcanzado un buen grado de universalidad, por lo que no podremos compartir nuestros datos en ese formato con cualquier otro usuario de PC. Además, las grabadoras portátiles de DVDs todavía son algo aparatosas, a diferencia de las delgadísimas unidades CD-RW que se pueden conseguir actualmente.

Consejos de compra

De las unidades revisadas en este capítulo, ninguna es definitivamente superior a otra. Esto hace que a la hora de decidir una compra, debamos tener en cuenta algunos factores que nos indicarán cuál es la que más nos conviene.

Precio por megabyte de almacenamiento: al dividir el costo de un cartucho o disco por la capacidad, se obtiene esta relación. Tal vez nos puede resultar barata la compra de determinada unidad, pero si la capacidad de almacenamiento es muy reducida, deberemos comprar más discos. El costo de la unidad lectora no debe dejarse fuera de esta ecuación.

Interno vs. externo: la mayoría de los usuarios consideran que las unidades de puerto paralelo o USB son las más fáciles de instalar. Como contrapartida, las unidades internas son generalmente más rápidas, gracias a su interfaz IDE o SCSI.

Universalidad: ¿es una tecnología estándar y difundida? ¿Subsistirá dentro de cinco años? ¿Y dentro de un año? En este aspecto, las unidades Zip y SuperDisk aventajan a otros productos técnicamente superiores, pero con menos presencia en el mercado, como Sony HiFD.

Nota Original: http://www.tectimes.com

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